Ir al contenido

La Belle Époque

Para mediados del siglo XIX el capitalismo se había consolidado a nivel mundial, y pese a que entre 1873 y 1896 sufrió una gran depresión producto de la especulación financiera, la corrupción y el surgimiento de grandes monopolios. También se experimentaron grandes avances tecnológicos en lo que se conoció como la segunda revolución industrial, en donde se expandió el uso del acero y se vio un arribo masivo de los trenes. Mientras tanto la educación empezaba a llegar a cada vez más personas y las mejoras en salud alargaban las expectativas de vida, haciendo parecer que el capitalismo era sin dudas el camino hacia la felicidad del ser humano. Veamos entonces que sucedió…

Las clases sociales a principios del siglo XX

En Europa las monarquías habían logrado reinventarse, y aunque eran controladas por los parlamentos también arrendaban campos e incursionaban en el mundo de las finanzas logrando mantener su status quo. El resto de la sociedad también se reconfiguraba con la expansión industrial y el surgimiento de las metrópolis. Superada la crisis las mejoras en la calidad de vida que habían llegado de la mano de servicios como la luz eléctrica, mejores transportes y más y mejores bienes de consumo parecían alcanzar cada vez a más sectores.

La burguesía por supuesto era la más beneficiada, ya no solo tenía el poder económico que le daban las fábricas, ahora irrumpía también en las finanzas y accedía a la aristocracia a través del casamiento. Por otra parte, en sus tiempos libres, va a empezar a incursionar en el mundo de la ciencia, la prensa y la política.

Las clases medias por su parte crecían de la mano de la necesidad de nuevos empleos técnicos y de servicio y aspiraban con ansias al modo de vida burgués.

En la base de la pirámide de la sociedad se encontraban campesinos y proletarios. Los campesinos se liberaron de la servidumbre, pero muchos se tuvieron que incorporar a la clase obrera, clase que se expandía rápidamente junto a la expansión de la industria, mientras con la lucha y la organización lograba obtener mejoras y derechos laborales.

Los obreros se organizan

En cuanto a ese creciente movimiento obrero de las ciudades, hay que decir que para este momento era dispar en cuanto a ideología y objetivos. Quizá pueda decirse que la lucha por las 8 horas de trabajo (recordemos que se llegaban a trabajar hasta más de 14 horas diarias) era lo que más lo unificaba, pero los métodos y los objetivos finales de esta clase social eran disimiles. Por un lado, los unían la pertenencia a una clase que dependía de la venta de su fuerza de trabajo, pero por otra había obreros más y menos calificados, y los separaban muchas veces cuestiones de género, nacionalidad y religión.

Así iban surgiendo entre las filas obreras los ideales socialistas, anarquistas y sindicalistas, siendo estos últimos los que tomaban mayor fuerza ante la resistencia del capitalismo que contaba con las fuerzas represivas del estado para disolver las manifestaciones y huelgas. Pero hacia fines de siglo era indudable que en la Europa industrial el movimiento obrero había crecido no solo en cuanto a número, sino también en cuanto a conciencia.

Los imperialismos se reacomodan

Lo cierto es que mientras en las potencias industriales de Europa las cosas parecían avanzar y el crecimiento económico de la burguesía parecía derramarse hacia las otras clases, en los países agroexportadores la pobreza hacia estragos. Por otra parte, los países que habían llegado tarde a la industrialización como Alemania, que recién logro unificarse en 1873, no estaban nada conformes con el reparto imperialista del mundo.

Los países imperialistas, principalmente Inglaterra y Francia tenían colonias, mayormente en África y Asia, o zonas de influencia como en América, en donde podían vender sus productos industriales y obtener materias primas a bajos costos. Pero había países que se habían logrado industrializar como Alemania que no contaban con grandes zonas de influencia, lo que dificultaba su crecimiento y otros que se modernizaban y crecían rápidamente como EEUU y Japón que también querían entrar en el juego del dominio mundial.

Fue así que hacia finales del siglo XIX se empezó a gestar lo que se conoce como la paz armada. Que no es otra cosa que un juego de alianzas que iba acompañado de un gran crecimiento de la industria armamentista y del nacionalismo como ideal político. Las fichas de lo que terminaría desembocando en la Gran Guerra se iban acomodando.

Actividad:

1 – Explica con tus palabras qué es lo que causó la gran depresión del capitalismo entre 1873 y 1896.
2 - ¿Cuál es la clase social que más se benefició con la expansión industrial?
3 - ¿La lucha por que reivindicación es la que más unificaba a la clase obrera?
4 – Explica con tus palabras que país europeo era el mas disconforme con el reparto imperialista del mundo y por qué
5 - Explica con tus palabras a que nos referimos cuando hablamos de “la Paz Armada”
6 –¿Qué cosas hacían parecer que el capitalismo era sin dudas el camino hacia la felicidad del ser humano?.
IMPORTANTE: Es fundamental cumplir la consigna de no cortar y pegar, copiar textual o resumir. Expliquen con sus palabras lo que entiendan.

Podes escuchar el texto relatado en este video con imágenes:

Si querés podés bajar el material en PDF

File name : 4°-01-La-belle-epoque.pdf

Material Realizado y aportado por:

Profesor Diego A. Bouquet

Más de 10 años de trabajo en la educación pública. Titulo de profesor de historia con trayecto en ciencias sociales y técnico mecánico. Diplomado en prevención de consumos problemáticos en la U.S.I. Generador de contenido educativo audiovisual en YouTube. Creador y administrador de esta página.

Si te gusta el material compartilo en tus redes sociales

Califica nuestro contenido para ayudarnos a crecer

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.